El proyecto buscó promover la salud mental y el bienestar de las y los estudiantes mediante talleres, espacios de recreación y actividades lúdicas grupales. A través de estas instancias, se fomentó el diálogo abierto sobre salud mental, el intercambio de experiencias y el empoderamiento personal, fortaleciendo los vínculos y la participación dentro de la comunidad universitaria.