El proyecto buscó revitalizar los saberes culturales mapuche mediante la práctica del wizün, oficio ancestral de alfarería, utilizando la ruka universitaria como espacio de encuentro y conexión intercultural. A través de talleres guiados por una cultora y una feria de exposición, se promovió la transmisión de conocimientos ancestrales, el reencuentro con la identidad cultural y el reconocimiento de la vigencia de estas prácticas en la vida contemporánea.